El Instituto Evangélico de Chile es una institución
académica que postula la siguiente declaración de
fe:
1. Adopta como única regla de fe y práctica las
Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento.
2. Sustenta como fiel sistema expositivo de doctrina
La
Confesión de Fe de Westminster,
Catecismo Mayor
y
Memor de Westminster,
Catecismo de Heidelberg,
La Confesión Belga,
Los Cánones de Dort,
La Segunda Confesión Helvética.
3. Enseña la fe de los Padres Apostólicos
vertida en:
El Credo
Apostólico, El Credo Niceno, El Credo de Calcedonia.
4. Sustenta la
suficiencia, infabilidad y autoridad de las
Escrituras (Sola Scriptura), la supremacía de la
gracia (Sola Gratia), y la efectividad de la fe en
Cristo (Sola Fide)
5. Afirma que existe un solo Dios, vivo y verdadero,
el cual es infinito en su ser y perfecciones.
6. Declara que en
la unidad de la Divinidad hay tres personas de una
misma sustancia, poder y eternidad: Dios el Padre,
Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo.
7. Cree en nuestro
Señor Jesucristo, como Dios manifestado en carne, su
nacimiento virginal, su vida sin pecado, sus
milagros divinos, su muerte vicaria y sustitutiva,
su resurrección corporal, su ascensión, su obra
mediadora, y su regreso personal con poder y gloria.
8. Reconoce que
aquellos pecadores, a los que el Espíritu Santo
vivifica, vendrán a creer en Jesucristo, y serán
nacidos de nuevo, y perseverarán hasta el fin.
9. Sustenta que la salvación es por la fe en Cristo,
el cual reviste al pecador de Su propia justicia,
mediante Su sacrificio vicario y Su resurrección.
10. Proclama que el objetivo de la salvación, en la
vida de los elegidos, es la santificación, la
práctica de las buenas obras y el servicio abnegado
para el mundo, buscando en ello, la manifestación de
la gloria de Dios.
11. Sustenta la urgente necesidad de proclamar el
Evangelio a todos los pueblos, en cumplimiento al
mandato de Dios, propiciando ocasiones para que los
elegidos hablen las buenas nuevas para alcanzar a
las almas errantes.
12. Sustenta que Cristo retornará a la tierra de
forma visible, física y repentinamente, para
consumar la historia y el plan eterno de Dios.
13. Sustenta que Dios nos creó para Su propia
gloria, y que el fin supremo y principal del hombre
es glorificar a Dios y gozar de El para siempre.
14. Declara la
resurrección de los salvos para vida eterna, y de
los perdidos para condenación, el Juicio final, el
cielo nuevo y la tierra nueva.
Soli Deo Gloria
